¿Si Dios te concediera todo lo que esperas?
Jeremías 29:11, y dice: Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz y no de mal, para daros el fin que esperáis.
Cuando estudiamos el texto original, lo que Dios quiere transmitir con la frase “el fin que esperáis” es que él quiere darnos futuro y esperanza. Es importante entender esto, porque muchos interpretan que es para darnos lo que nosotros esperamos. Si Dios te concediera todo lo que esperas, entonces tú serías Dios. Él no te concede todo lo que esperas, porque no todo lo que quieres es necesario ni te conviene.
Es cuando te conectas a lo que Dios quiere, que siempre tendrás futuro y esperanza.
Cuando estudiamos este versículo, vemos también la palabra “paz” que, en el original, es “shalom”. Esta palabra tiene varias interpretaciones. Hay versiones de la biblia que dicen: Pensamientos o planes “de paz”, o “de prosperidad”.
En Lucas 8, vemos dos milagros: La sanidad de la hija de Jairo, y la sanidad de la mujer del flujo de sangre. Esta mujer había gastado todo lo que tenía para recibir la sanidad y nada había ocurrido. Entre la multitud, logra tocar el manto de Jesús y recibe el milagro. Jesús le dijo: Hija, tu fe te ha salvado, ve en paz, ve en “shalom”. Uno de los significados más poderosos que también tiene “shalom” es un estado de estar completo.
Delante de todos, Jesús le dice: Vete en “shalom”, vete completa. Jesús expone a esta mujer, no porque necesitara gloria, sino porque la mujer necesitaba restauración. En aquellos tiempos, la mujer en su periodo menstrual no podía tener contacto con nadie, cuánto más esta mujer que llevaba muchos años enferma. Esta mujer estaba marginada, y había gastado todo lo que tenía buscando la sanidad. Si Jesús no la hubiese expuesto, ¿cómo la gente iba a saber que estaba sana? Ahora todos sabrían que llegó arrastrada y rechazada, pero ahora era una mujer restaurada y completa.
Hay personas que quieren que Dios haga milagros y permanecer escondidos. Nunca pretendas que Dios haga algo por ti y se quede oculto. Cada vez que Dios hace algo en tu vida no es para que se quede oculto, sino para que sea notorio a los que te rodean.
En Jeremías 29:14, también Dios dice: Seré hallado por vosotros, dice Jehová; haré volver a vuestros cautivos y os reuniré de todas las naciones y de todos los lugares adonde os arrojé, dice Jehová. Y os haré volver al lugar de donde os hice llevar. La intención de Dios para con el pueblo es ser hallado. Este es el propósito de Dios para tu vida, que lo halles. Lo único que Dios siempre ha querido hacer, en medio de las cautividades, de nuestros problemas y dificultades es que lo encontremos a él.
En medio de nuestras grandes dificultades, tratamos de aferrarnos a ciertas cosas o a ciertas personas para encontrar futuro y esperanza. Y, muchas veces esto se convierte hasta como en un amuleto. Pero, la intención de Dios es que lo encuentres y tornes todo tu corazón, entonces hay futuro y esperanza en tu vida. Te pueden rechazar, te puedes encontrar en el momento más difícil de tu vida, pero, si lo encuentras a él, tendrás futuro y esperanza. Esto le pasó a Jacob, que en su peor momento lo encontró. Por esto dijo: Esto es casa de Dios y puerta del cielo. Se convirtió de un hombre sin futuro y esperanza, en un hombre con futuro y esperanza.
Dios te dice hoy como le dijo al pueblo- que habrá problemas, pero, en medio de tu cautividad, en medio de ese problema, búscame y me vas a encontrar. Y, si me encuentras, tienes futuro y tienes esperanza
Los planes que Dios tiene para ti
Una de las frustraciones más grandes que siente el hombre es cuando, los planes que le ha presentado a Dios, no salen como esperaba. Quizás esperabas ya haber alcanzado ciertas cosas para esta época de tu vida. De la misma manera, llegan cosas a nuestra vida que no hemos planificado. Y comenzamos a esperar cosas que Dios nunca nos prometió, y vivimos frustrados porque, queriendo estar en Jerusalén, estamos en Babilonia.
Cuando hay un choque entre lo que son tus planes con los planes de Dios, tiene que haber un día donde tu llegues a quebrar tu espíritu delante de Dios y rendirte a los planes que Dios tiene para ti. El problema es que hay gente tan testaruda que, a pesar de que están en problemas, quiere seguir con sus planes, y quieren forzarle a Dios sus planes, en vez de vivir bajo los planes de Dios.
La razón por la que el pueblo de Israel cae en Babilonia es un plan de Dios, protegiendo al pueblo, y haciendo que su palabra se cumpliera. Babilonia se convirtió en el recurso financiero más grande que tuvo Jerusalén en un momento dado. Pero, ¿por qué el pueblo cae en Babilonia?
Dios tiene que sacar al pueblo de Israel de Jerusalén y llevarlo a Babilonia, porque, lamentablemente, el pueblo de Israel se convirtió en un pueblo idólatra. Comenzaron a permitir cosas que no se podían permitir. Si los dejaba allí, contaminarían para siempre a Jerusalén. Dios los lleva a lo que parecería el lugar más extraño y difícil, pero allí, en Babilonia, Dios levanta una generación como no pudo levantarla en Jerusalén.
Donde Dios hizo grande a Daniel, fue en Babilonia. Donde Dios hizo grandes a Zadrac, Mesac y Abed-nego, fue en Babilonia. Estando en Babilonia, entonces, hubo un pueblo que se levantó y dijo: No nos vamos a contaminar con lo que pasa aquí, vamos a vivir para Dios. Y, entonces, el plan de Dios comenzó a cumplirse.
Ese proceso purificó, levantó a una generación y la expuso a nuevas decisiones.
Hay gente a la que le es necesario pasar por un choque existencial; les hace falta darse contra la pared para entender que hay que cambiar y que no pueden seguir viviendo de la manera en que viven. No saben apreciar su libertad, y es bajo esclavitud que les toca decidir si van a servir a Dios o se van con la corriente del mundo.
Pero, gloria a Dios que, en medio de esas circunstancias, él levanta personas como Daniel, levanta una generación que demuestra que todavía hay adoración y reverencia para el nombre de Dios.
Lo que Dios quiere sacar de adentro de ti, en medio de la cautividad, es la excelencia de espíritu que siempre te debió caracterizar. En Jerusalén, en el mundo, no había mucha diferencia de quién tú eras, pero, en Babilonia, la gente va a darse cuenta que tú no tienes el mismo espíritu que tienen los demás.
Este momento que estás atravesando en tu vida no sacará lo peor de ti, sino lo mejor para Dios.
Cuando Dios tiene planes contigo nada podrà detener lo que Dios tiene para ti
Cuando Dios tiene planes contigo, te darás cuenta que ni las circunstancias, ni los problemas que estás viviendo, pueden detener lo que Dios tiene para ti.
En Jeremías 29:11 Dios le habla a un pueblo cautivo que fue sacado de Jerusalén, de la tierra prometida. En los versos 2 al 8, les da una serie de instrucciones para el tiempo en que se encontrarían cautivos. Dios comienza dejándoles saber que Él fue el que hizo que los llevaran cautivos de Jerusalén a Babilonia. Les dice que, aunque están cautivos, Él está ahí, y que Él está orquestando todo lo que está sucediendo.
Comienza diciéndoles: Edificad la casa. Dios les está diciendo a presos que construyan en otra ciudad, el lugar donde se encuentran cautivos. Podemos pensar que un preso tiene sus sueños desinflados, que un preso dice: Si estoy preso, para qué quiero una casa. Pero Dios les dice a los presos: Edificad casa y habitadlas y plantad huertos y comed del fruto de ellos.
Frente a problemas, muchos dicen: Cuando salga de este problema, entonces tendré mí casa. ¿Cuántos planes has pospuesto porque estás en cautividad en el día de hoy?
Luego, Dios les da otro mandato: Casaos y engendrad… multiplicaos. En medio de su cautividad, les ordena que tengan hijos y los casen, para que ellos también tengan hijos. No dejes que la cautividad detenga el proceso de multiplicación generacional en tu vida. En medio del problema, multiplícate.
Continúa Dios diciéndoles que procuren que haya paz en la ciudad donde están cautivos. Ora por la paz de la ciudad en la que vives porque, si hay paz en la ciudad, aunque estés cautivo, tendrás paz. Triste sería estar cautivo y que haya guerra en la ciudad, así que ora.
Termina advirtiéndoles que no se dejaran engañar por los profetas y adivinos que vivían entre ellos. Los que engañaban al pueblo no eran los políticos, sino los profetas. Dios dice: En medio de la cautividad, no escuches a esos profetas, aquellos que dicen: Con lo que está sucediendo en la ciudad, no hagas nada y prepárate para el fin; escóndete, ora para ver lo que puede pasar, para ver si Dios te libra.
Dios te dice: Escucha a los profetas que yo he mandado, los que en medio de la cautividad te dicen que edifiques, prosperes y te multipliques. Prepárate para algo grande y poderoso.
Un pueblo cautivo al que le habían profetizado destrucción
En Jeremías 29:11, dice: Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz y no de mal, para daros el fin que esperáis.
Dios le dice al pueblo de Israel, un pueblo cautivo al que le habían profetizado destrucción: Sigan desarrollándose y haciendo planes. Quizás has pospuesto planes, has dejado de soñar y alcanzar metas, por las circunstancias difíciles que has enfrentado. Desde hoy, tienes que decir: Dios tiene planes de bien para mi vida; continuaré haciendo los planes, no basados en la cautividad, sino porque conozco los planes que él tiene acerca de mí.
El próximo verso sigue diciendo: Entonces me invocaréis. Vendréis y oraréis a mí, y yo os escucharé. Cuando tú conoces los planes, los pensamientos de Dios para tu vida, esto provoca entonces que le invoques. Una cosa es que invoques a Dios porque tienes dificultades, otra es invocarle porque conoces los planes que él tiene para tu vida. Los judíos no oran por problemas, sino que hacen oraciones afirmativas. Oran, declarando y afirmando las promesas de Dios para sus vidas.
La escritura continúa, diciendo: Me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón. Dios dice que quien conoce los planes de parte de él para su vida, le busca de todo corazón. La gente que se entrega por completo a Dios es aquella que sabe que los planes de Dios son de bien para su vida; planes de aumento, de bendición, de prosperidad.
Lamentablemente, a veces la dedicación y la comunión con Dios están basadas en las situaciones que se están viviendo. Tu vida de comunión y dedicación a Dios mejorarán cuando sepas y comprendas los planes de bien que Dios tiene para tu vida. Búscale y conságrate por esos planes que Dios tiene, no tan sólo para ti, sino también para los tuyos.
La mente se encierra tanto en las dificultades, que se hacen planes, pero basados en las situaciones difíciles o por lo que la gente dice u opine. Pero Dios te dice hoy: Puede ser que estés en circunstancias difíciles, pero no dejes de soñar, ni te detengas en hacer planes, porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de ti. Levántate y actúa aún en medio de esa situación dificil.
Dios todavía tiene planes para ti
Todos, en algún momento, experimentamos la capacidad de soñar, de creer por cosas grandes. Todo joven debe tener aspiraciones, visiones del futuro que anhela alcanzar. Lamentablemente, a través del tiempo, en muchas ocasiones, esas aspiraciones se van desvaneciendo, como un globo que se va desinflando.
Cuando una persona le entrega su vida al Señor, también comienza a soñar. La exposición a la palabra de Dios provoca que te des cuenta que no se trata de tu edad física, sino de lo que conoces de Dios. Te percatas de que la grandeza no es tan solo para los jóvenes, sino que, a tu edad, Dios te puede usar. Jeremías 29:11 dice que Dios tiene pensamientos de paz, y no de mal, acerca de ti, para darte el fin que tú esperas. Dios usó un Abraham, una Noemí, y lo puede hacer contigo.
Lamentablemente, cuando llevamos ya tiempo en el Señor, las experiencias que se nos presentan hacen que nos vayamos también desinflando. Y, muchas veces, lo que tenemos en las iglesias es un montón de globos desinflados.
Hay gente que vive de la idea de lo que pudo ser y del recuerdo de las circunstancias que se lo impidieron. Estas son las personas que tenían metas, pero recuerdan el día en que se divorciaron, y han permitido que esto los detenga. Tenían metas, pero recuerdan el día de la bancarrota, el día que los traicionaron y les robaron. Viven con la idea de lo que pudo haber sido, pero está demasiado claro en su mente el recuerdo de lo que los detuvo de alcanzarlo.
Una persona desinflada vive en esas dos ideas, sin darse cuenta que Dios tiene pensamientos de paz. En otras versiones, la palabra “pensamientos” es la palabra “planes”, y la palabra “paz” es la palabra “bienestar” o “prosperidad”. Dios tiene planes de grandeza.
Dios tiene planes y expectativas para tu vida. No importa la edad que tengas, las circunstancias que hayas pasado, el tiempo que hayas vivido, Dios todavía tiene planes para ti.
¿Podrá Dios contar contigo? Seguro que sí. Independientemente de los problemas que hayas tenido en tu vida, aunque hayas fallado, aunque hayas errado, por más fracasos que hayas tenido en tu vida, lo grande del Dios Todopoderoso es que, si tú tienes vida, no estás descartado de experimentar la grandeza de parte de Dios en tu vida.
Tú has sido resucitado con un propósito
En Mateo 26:36, podemos ver que Jesús va al monte Getsemaní. Aquel fue un momento muy difícil. Era el momento de entregar su voluntad, para luego ser resucitado.
Es fácil manifestar poder, pero no es fácil el hacer la voluntad de Dios y no la nuestra. Hacer Su voluntad y entregarse por completo a ese compromiso, aunque no entienda lo que pase: Es aquí donde llega el verdadero compromiso.
¿Qué hubieras alcanzado en tu vida, si en lo que Dios te mandó hacer años atrás, te hubieses entregado por completo? ¿Hubieras sacado buenas calificaciones? ¿Te entregaste por completo, o te entregaste a medias a tu empresa, trabajo, matrimonio o ministerio? Es impresionante que la gente quiera alcanzar grandes éxitos en los negocios, en la iglesia, en el matrimonio, con compromisos a medias.
La razón por la cual no se atreven a entregarse por completo en estos compromisos, es porque se quiere tener la certeza de los resultados de dichos compromisos, sin darse cuenta que la certeza está en tu compromiso, en tu decisión, sabiendo que, si lo haces y te entregas por completo, el resultado es de victoria.
Es en la seguridad de tu entrega, donde recide la certeza del resultado.
No puedes tener en tu vida grandes resultados si no estás dispuesto a entregar tu voluntad por completo. El compromiso en un matrimonio no es 50 y 50; hay que darse por completo, 100 y 100 ambos. Y, si uno de los dos no da el 100 por ciento, el que está comprometido sigue dando el 100 porque sabe que las circunstancias no determinan el éxito, sino tu decisión de llegar hasta el final de lo que Dios te pidió.
No renuncies, sigue hacia adelante porque tú sabes que tu éxito no está basado en las circunstancias, sino en el compromiso con Dios.
¿A quién admiras o celebras? Si analizas la vida de esa persona que admiras, te darás cuenta que tiene éxito porque se ha entregado por completo en su compromiso. Esa persona tiene éxito, porque se atrevió hacer cosas que seguramente tú no te has atrevido hacer.
Nunca te sientas mal porque tu mente vacile por un momento, ante la petición de tu compromiso, pero sí toma la decisión lo antes posible. Jesucristo mismo dijo: Padre, pasa de mí esta copa; pero continúa diciendo: Pero que se haga tu voluntad y no la mía.
¿Cuánto tiempo te vas a tomar en decidir entregarte por completo en tu matrimonio, trabajo, empresa o ministerio? Aunque a veces no te compensen lo que hagas, lo haces porque sabes que Dios se encarga de compensarte y que tu vida tiene significado porque haces lo que te gusta.
No vivas más una vida mediocre. Decídete hoy a aceptar el reto, el compromiso, y entrégate al máximo. Toma de la copa. Mientras más rápido lo hagas, más rápido comienza el proceso de la resurrección, del cumplimiento del destino de Dios para tu vida.
Cuando Dios te llamó, te dio propósito, te dio valor para que vivas al máximo. Vendrán procesos que te harán agonizar, pero no te rindas. Dios se encargará de recompensar tu vida. Él dijo que no hay nadie que deje casa, padre, madre e hijos que no reciba 100 veces más, aquí en la tierra y en el mas allá la vida eterna. Dios es fiel en cumplir su promesa.











